3.3.21

AK 023 210303 ― Estilema


El estilema es la marca distintiva de un autor. Puede también ser un factor ―elemento, trazo, característica, motivo― constante que permite identificar un estilo, escuela o movimiento artístico.

En las artes visuales, se trata de una impronta ― rasgo peculiar y distintivo que una persona deja en sus obras y que las distingue de otras. Su estilo pictórico tiene la impronta de una personalidad discreta y a la vez comprometida.

Como impronta, el estilema involucra un rastro o influencia perceptible en la obra.

Indicador identitario: El estilema es la huella dactilar de la imagen.

―Mariano Akerman

Mariano Akerman, Memoria, collage estilemático, 2009
Colección Micheline Assier, París

Fernando Lázaro Carreter, Diccionario de términos filológicos, Madrid: Gredos, 1980, p. 172: "El estilema es un término que suele utilizarse para definir los rasgos constantes característicos de un autor." [+]

Asunto identitario

Miguel Ángel Gallardo Ortiz, Introducción a la estilometría, Madrid, 2004: Un estilema viene a ser la traza de un pensamiento en otro por medio de un estilo común, por ejemplo, entre maestro y discípulo, jefe y subordinado, padres e hijos, proveedor y cliente, y en general, entre un autor (escritor, pintor, compositor musical, diseñador, programador) y, por otra parte, el destinatario de la obra, la cual a su vez transmite un estilo, o estilema, de la que le inspira. Podría decirse que el estilema ilustra un efecto [...] entre inspirador e inspirado [...]. Los estilemas admiten muy diversos tipos de clasificaciones (por su contexto o medio de expresión, intención más o menos consciente, relaciones entre origen-causa-autor y resultado-fin-reproductor, etc).[+]

Aporte lusitano

Victor Mosqueda Allegri, ¿Qué es un estilema?, Convictor y Confeso, 13 junio 2016: El estilema es, dinámicamente, la forma en la que se transmiten los estilos de una persona a la otra y, por ende, la forma en que estos se crean, transforman o deforman. Así pues, los estilemas son, de forma estructural, pequeños (o grandes) trozos de un estilo concreto que se encuentran en el estilo de otro, formando ello una suerte de estilo común o, cuando menos, una suerte de relación estilística.
Estas relaciones suelen darse entre figuras de autoridad y sus pupilos. Por ejemplo, entre maestro y alumno, padre e hijo o inspirador e inspirado. No es necesario que exista una relación real entre ambos sujetos para que el estilema se configure, aunque suele ser más intenso cuando hay tal relación. Por ejemplo, el estilo propio de un autor contemporáneo podría tener trazas estilemáticas del estilo de uno o varios autores clásicos, que además vivieron en países muy distantes y diferentes a nivel cultural del suyo. Ni la distancia, ni el tiempo, ni algún otro factor impide que un estilema se forme. Pero es más sencillo que se forme cuando la relación entre inspirador e inspirado es más cercana y tangible.
Así pues, el estilema es un conjunto de rasgos estilísticos que se observan en más de una persona (escritor o hablante), aunque existan entre ellos rasgos distintivos que los vuelvan únicos. Así es como observamos que los miembros de una familia suelen tener estilos de habla similares, igual que los miembros de cierta subcultura o comunidad, incluso los miembros de un país. Y en la literatura pasa lo mismo. Los miembros de un taller de poesía pueden escribir similar a su instructor, lo mismo que pueden tener elementos en común los miembros de un movimiento literario, los escritores de un género, de una generación o de un país.[+]


Mariano Akerman, Historia, imagen digital estilemática, 2010

Hilda Garcia, "El poder de la palabra," El debate de hoy, 11.4.19:

El lenguaje es el gran protagonista de El cazador de estilemas, la última novela de Álex Grijelmo.

"No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras", decía Luis Vives.

¿Qué son los estilemas?
Si es importante lo que decimos, también lo es cómo lo expresamos. A ello hace referencia el término ‘estilema’. Este vocablo, que no está recogido en el Diccionario de la Real Academia, alude a los rasgos lingüísticos propios de una persona, que son producto de su origen, educación y experiencia: “[…] son como las huellas dactilares escondidas en los escritos”. […]
Álex Grijelmo […] hace de la palabra el eje central de su obra: “[…] y por las palabras se llega al alma de una persona. A su historia, a su tierra, a su infancia. Las palabras son siempre el camino”, “[…] tengo la convicción de que la palabra por sí sola debe bastarse a la hora de exponer razones y argumentos”.

El cazador de estilemas aborda asuntos tan actuales como la situación de nuestro país: “No sé, también es cierto que todo lo que pasa ahora en España hace creíble cualquier barbaridad”.

El libro también advierte del peligro de las redes sociales: “Y no es que sean idiotas todos los que están en Twitter, sino que en Twitter están todos los idiotas”.

El cazador cazado
En nuestra labor de cazadores de estilemas, hemos detectado algunos del propio autor. Por ejemplo, las tildes en el adverbio ‘solo’ o en los pronombres demostrativos, que la RAE suprimió en sus últimas modificaciones.
Prueben a encontrar estilemas con Álex Grijelmo, que firma una novela muy recomendable tanto para amantes de la literatura de misterio como de la lingüística y la corrección de estilo. Una atrayente propuesta que evidencia que una palabra vale más que mil imágenes.[+]

Volver a las Bellas Artes

2009. Una imagen vale más que mil palabras.

2010. No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus hechos.



á é í ó ú ñ ―

1.3.21

AK 022 210301


1897

Historia del Pueblo de Israel VI, dir. Adrián Moscovich, 4a ed., revisada y ampliada, Buenos Aires: ORT Argentina, 2001, Módulo 47.

p. 304. INMIGRACIÓN URBANA. Los orígenes. Desde finales del siglo XVI y durante todo el siglo XVII tuvo lugar la llegada clandestina al Río de la Plata de judíos portugueses huyendo de las persecuciones del Tribunal de la Inquisición, pese a las restricciones vigentes en los territorios españoles. Esta región distaba mucho de Lima, sede del gobierno y de la Inquisición, y esto la hacía especialmente apta para la infiltración de portugueses. Del puerto se dirigían hacia las provincias y se mezclaban con la escasa población del lugar; allí se afincaban y desarrollaban junto a sus familiares sus actividades, e incluso modificaban sus apellidos. El número de estos inmigrantes sefaradím es difícil de determinar. Ricardo Rojas decía: “No podemos calcular cuántos de estos sefaradím entraron en territorio argentino durante la época colonial, ya vinieran directamente de Portugal o de España o ya indirectamente después de haber pasado por el Brasil o por el Perú...”. La sociedad colonial combatía la presencia ilegal de extranjeros e “indeseables” mediante leyes y edictos. La legislación española y los actos de la Inquisición se unieron para negar toda base legítima a cualquier forma de existencia judía. Si había en la Argentina uno que otro descendiente de conversos, su condición judía era tan borrosa y diluida que sólo servía para corroborar la norma dominante: las provincias del Río de la Plata eran territorios vacíos de judíos. Cuando España fue invadida por Napoleón a comienzos del siglo XIX y hecho prisionero el rey Fernando VII, se aceleraron los movimientos emancipatorios en las colonias. Los aparatos administrativos se fueron derrumbando y también comenzó a declinar el Santo Oficio de la Inquisición en América. En la Argentina, el Tribunal del Santo Oficio no se extinguió automáticamente con la Revolución de Mayo de 1810. Fue la Asamblea Constituyente de 1813 la que abolió la Inquisición. El decreto del 24 de marzo de 1813 dice: “Queda desde este día absolutamente extinguida la autoridad del Tribunal de la Inquisición en todos los pueblos del territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y por consiguiente se declara devuelta á los [...] eclesiásticos su primitiva facultad de velar sobre la pureza de la creencia por los medios canónicos [...], guardando el orden y respetando el derecho de los ciudadanos”. Firmado: Dr.Tomás Valle, presidente, Hipólito Vieytes, secretario. A partir de 1860, cuando la Constitución se convirtió en la Ley Básica con vigencia en todo el territorio de la Confederación Argentina, la clase dirigente

p. 305. comenzó a trazar una nueva estrategia para desarrollar las vastas extensiones de un país despoblado y decidió abrir sus puertas sin limitaciones a una política de inmigración masiva. El periplo habitual que comenzaba en el Hotel de Inmigrantes iba después diferenciándose para cada grupo humano. Algunos permanecían en la ciudad y otros se dirigían al interior del país. Con el arribo de estos podemos encontrar la inmigración ashkenazí y la sefaradí. La primera fue fomentada y apoyada por instituciones; estos inmigrantes huían de la persecución zarista. La segunda venía por sus propios medios de países tolerantes donde les era permitido ejercer libremente su culto y su tradición. La semejanza idiomática y la formación cultural de los sefaradím se constituyeron en factores que estimularon la inmigración. Podemos señalar que ya en 1860 se celebró en Buenos Aires el primer matrimonio judío, tropezando con ciertas dificultades legales. Salomón y Elizabeth Levy intentaron casarse según el rito judío, y que fuese consagrado legal y oficial. Los novios eran ciudadanos franceses. El problema que se había presentado ante el presidente de la Corte Suprema era si los judíos estaban comprendidos en la jurisprudencia acerca de casos de matrimonios no católicos. La primera presentación de la pareja judía fue rechazada aduciendo que los precedentes creados no se aplicaban al caso judío. Fue necesaria hasta una apelación a la Corte Suprema con la intervención del abogado Miguel Navarro Viola, quien a través de diferentes instrumentos demostró que una boda realizada según el rito judío no contradecía las leyes argentinas. La instancia superior se expidió favorablemente. Esta boda judía fijó el punto de partida expreso para la existencia judía legal en la Argentina.

Un personaje exótico: El capitán Luis Hartwing Brie (1834-1917) Nació en Hamburgo. Llegó a Río de Janeiro a los trece años de edad. Cuando el gobierno brasileño decidió prestar ayuda al general Urquiza en su lucha contra Rosas, organizó un grupo de voluntarios y él fue uno de los primeros en alistarse. Tomó parte de casi todas las batallas y llegó a Buenos Aires con el ejército victorioso de Urquiza. Fue nombrado sargento por el valor demostrado en combate. Brie se estableció en Buenos Aires y se alistó nuevamente en la guerra contra el Paraguay, finalizando con el grado de capitán. Brie adoptó la ciudadanía argentina, convirtiéndose en el primer ciudadano legal argentino que profesaba abiertamente la religión judía. Aunque contrajo enlace dos veces con damas argentinas de religión católica, se sentía ligado al judaísmo. Fue uno de los fundadores dela primera organización comunitaria judía, y en 1894 fue presidentede la institución Jevrá Kedushá. En 1897 adhirió a la primera entidad sionista constituida en el país. Murió en 1917 y fue sepultado en el cementerio de Liniers.

p. 306. La CIRA asumió funciones civiles y políticas, sumadas a las confesionales, aunque todavía no hubiera concretado la construcción de un templo propio. En los primeros tiempos, los eventos religiosos se celebraban en la residencia particular de Gabriel Krämer (vocal de la Congregación). A partir de 1875 se trasladaron a un salón ubicado en la calle Artes 301 (hoy Carlos Pellegrini 351). Segismundo Auerbach, primer presidente de la Congregación Israelita de la República Argentina, se dirigió el 12 de septiembre de 1877 a José María Gutierrez, ministro de Culto del presidente Avellaneda, solicitando “autorización para llevar un registro de los nacimientos, matrimonios y defunciones de los judíos”. Es importante señalar que en esa época se registraban todos estos acontecimientos en actas religiosas; recién en 1884 se iba establecer en la capital de la República y en los territorios nacionales el Registro Civil. El Procurador General opinó que antes de solicitar cualquier trámite el solicitante debe acreditar su carácter de sacerdote de la fe judía. Auerbach respondió que él no lo era, e insistió en que se autorizara a llevar ese registro al secretario dela Congregación, teniendo a la vista el certificado del ministro de culto israelita que celebrara el acto religioso. El Procurador General aconsejó rechazar la petición de Auerbach porque el control sobre los registros de los actos civiles correspondía a las provincias. Y el decreto presidencial del 17 de noviembre de 1877 dispuso: “concurra el interesado donde corresponda”. Como consecuencia de este decreto, la Municipalidad de Buenos Aires autorizó a la CIRA a llevar un registro de nacimientos, casamientos y defunciones – pese a no contar con un rabino. El primer asiento lleva la fecha 6 de enero de 1879.

p. 307. En 1882, a pedido del presidente de la CIRA, el Gran Rabino del Consistorio Central de Francia designa a Henry Joseph como rabino de la República Argentina. En 1889 la CIRA adquirió una finca en lacalle Junín 1775/1777 para construir allí el templo. Por resolución posterior esa propiedad fue vendida, y se adquirió el solar de Libertad 785 (sede actual). Se comenzó allí la construcción de la primer[a] sinagoga.

En el año 1885 se iniciaron gestiones para lograr la adquisición de un cementerio particular, para lo cual se formó la Jevrá Kedushá (Piadosa Compañía) que recién en 1894 se fundó oficialmente. Ese mismo año se remitió al intendente de la ciudad de Buenos Aires una carta en la que se informaba sobre su fundación y sus fines, aclarando que la principal tarea consistiría en ayudar a los hombres judíos en los últimos momentos de su existencia, y en proporcionarles todo lo necesario parala sepultura según los preceptos de la religión judía.

La primera reunión con el fin de fundar una “Sociedad de entierro[s]” se realizó el día 26 de septiembre de 1893 en el salón de la “Unión Obrera Israelita-Poalei Tzedek” en el local de la calle Corrientes 1283. A decir verdad es de dudar si los afiliados a esa sociedad eran realmente obreros. Su sede constaba de un pequeño salón y de una también pequeña sinagoga. Esta institución mantenía una escuelita primaria también religiosa llamada “Talmud Torá”. En esa reunión se aprobó por unanimidad la necesidad de tal corporación de entierro[s]. En una reunión posterior se propuso elegir a un administrador, un tesorero, un secretario, un viceadministrador, un prosecretario, dos inspectores y tantos “obreros” (sepultureros) cuantos se presentaran voluntariamente. En calidad de representante de la corporación fue nombrado Henry Joseph. El título de “representante” se debe comprender en el sentido de que al morir un judío,el representante emitía una recomendación al cementerio de los protestantes, pidiendo un lugar para un sepulcro judío.

El rabino Joseph siempre se ocupaba de esas diligencias, consideradas como mitzvot (actos piadosos); lo venía haciendo aún antes de haberse concebido la idea de fundar la Jevrá Kedushá. Esta quedó constituida bajo la presidencia honoraria del rabino Joseph, y la efectiva del capitán Brie. Los judíos de la capital comenzaron a organizar sus instituciones religiosas y de beneficencia. Aparecieron periódicos judíos y activaban varias asociaciones culturales y sociales.
[...]

p. 308. El primer rabino en Buenos Aires. Henry Joseph, el primer rabino de Buenos Aires, fue un comerciante inglés, nombrado para esta función en 1882, a la edad de cuarenta y cinco años. A fines de ese mismo año fue presentado a las autoridades argentinas, que reconocieron su investidura sacerdotal. Su figura controvertida generó ciertos conflictos; expresó la falta de colaboración de los miembros de la congregación para el buen desempeño de su función, y amenazó con renunciar a su cargo si no cumplían con su promesa de cooperación. A estos entredichos se le sumó que, a pesar del logro de la conversión de su mujer cristiana al judaísmo, esa judaización no le impidió a ella ir a rezar regularmente a la iglesia y educar a sus hijos como cristianos. Se creó un fuerte grupo opositor que pidió su renuncia, aunque por otra parte a algunos miembros de la Comisión directiva de la Congregación no les importaba. Estos se consideraban “liberales” y tildaban a los otros de fanáticos, ya que muchos de ellos también estaban casados con mujeres cristianas y tampoco educaban a sus hijos como judíos. Finalmente Joseph presentó su renuncia en la década del 90. No obstante prosiguió con sus actividades en el seno de la comunidad. Aunque todavía no había cementerio comunitario, se interesaba en las gestiones de dar sepultura según la religión judía. Fue también uno de los fundadores de la Jevrá Kedushá y del Hospital Israelita [...]. Falleció el 25 de mayo de 1913 y su última voluntad fue que se le diera sepultura de acuerdo con el ritual de la religión judía.

4.2.21

AK 021 210204


"Templū Salomonis" o Templo de Jerusalén en Speculum Humanae Salvationis, Westfalia o Colonia, c. 1360. Technische Universität Darmstadt, Ms. 2505, Fol. 9r [+]

“Templum Salomois” en el Liber Chronicarum de Hartmann Schedel, grabado por Michel Wolgemut, 1493. [+] Harvard University, Houghton Library, WKR 10.2.7 [+]

“Templum Salomonis” en el Liber Chronicarum de Hartmann Schedel, grabado por Michel Wolgemut, 1493, fol. 48r [+]

Perspectiva caballera con "Gestalt des Tempels mit seinen dreyen Vorhofen" - Vista del Templo de Salomón grabada por Heinrich Bünting, 1593[+]

Maqueta del Templo de Salomón por Gerhard Schott, 1692, preservada y exhibida en el Museum für Hamburgische Geschichte, Hamburgo [+]

Templi Hierosolymitani delineatio o Delineación perspectívica del Templo de Salomón formulada en grabado por Christian G. Hofmann, 1740. The Jewish National and University Library, Hebrew University of Jerusalem [+]

Grabado con perspectiva del Templo de Salomón por Daniel Niklas Chodowiecki, 1774 [+]

Perspectiva del Templo de Salomón, siglos XVIII-XIX [+]

Representaciones del Templo con domo acebollado en AK 016 210114

The holy of holies in the Temple of Solomon. Vol. III. G. The ark of the covenant shewing ye barrs on ye side according to I. Kings VII. 8. The cherubims above on the covering, each with two wings without hands and a cloud above between ye cherubims which seems to shine and to be as it were embraced by ye wings of ye cherubims. Bible. O.T. 2 Chronicles 2-8. Pl. 16. According to Schaccus and others [+]

Robert von Spalart, Versuch über das Kostum der vorzüglichsten Völker des Alterthums, des Mittelalters und der neueren Zeiten, Atlas, c. Paris/Metz/Vienna, 1804-1811, Vol. II, Pl. T.R.R. (fol. 41r). Temple of Jerusalem. Engraving, with etching and watercolour. [+]

25.1.21

AK 020 210125


FILOGENIA. Origen, formación y desarrollo evolutivo general de una especie biológica, arquitectural, etc. La filogenia es la relación de parentesco entre especies o taxones en general. El término también se emplea en lingüística histórica para referirse a la clasificación de las lenguas humanas según su origen común. La filogenética es una disciplina de la biología evolutiva que se ocupa de comprender las relaciones históricas entre diferentes grupos de organismos a partir de la distribución en un árbol de los caracteres derivados de un antecesor común a dos o más taxones y que contiene aquellos caracteres en común. En la obra del naturalista Charles Darwin, El origen de las especies, que data de mediados del siglo XIX, por vez primera apareció dibujado un árbol sobre la evolución de los organismos vivos.

FLETCHER Y SU HISTORIA DE LA ARQUITECTURA A PARTIR DEL METODO COMPARATIVO

El Árbol de la Arquitectura | The Tree of Architecture
Sir Banister Fletcher, A History of Architecture on the Comparative Method.

A History of Architecture on the Comparative Method for the Student, Craftsman, and Amateur. Inicialmente publicada en 1896, la obra de Fletcher tuvo como propósito declarado el "exponer claramente los rasgos característicos de la arquitectura de cada país a través de la comparación de edificios considerando cada período [histórico], otorgándole la debida importancia a las influencias -geográficas, geológicas, climáticas, religiosas, sociales e históricas- que contribuyeron en la formación de cada estilo, y que hasta ahora no han sido señaladas sistemáticamente al abordarse el relato del desarrollo arquitectónico. El Árbol de la Arquitectura ayudará al lector a darse cuenta de la importancia de tales influencias, así como de la gradual evolución de los varios estilos."[1]

ARBOL 1

Fletcher, A History of Architecture on the Comparative Method, 5a ed., 1905: "El Árbol de la Arquitectura exhibiendo el principal crecimiento o evolución de los diferentes estilos. El arbol debe ser tomado sólo como [un todo] sugestivo, dado que las influencias menores no pueden ser indicadas en un diagrama de este tipo."


ARBOL 2

Ibid., 16a ed., 1954. Imagen incluida a partir de la 6a ed. de la obra, 1921.


La primera edición de la obra fue realizada por Banister Fletcher y su hijo, Banister Flight Fletcher, en 1896. Las ediciones comprendiendo desde la segunda a la quinta estuvieron a cargo de Banister F. Fletcher. La sexta edición fue realizada por Banister F. Fletcher y su esposa en 1921.[2]

En 1998, la historiadora de la arquitectura de origen turco Gülsüm Baydar Nalbantoglu sostuvo que: "Hasta la cuarta edición de 1901, el libro de Fletcher había sido un releativamente modesto recuento de los estilos europeos. La cuarta edición, no obstante, presentó una importante diferencia, el libro estando dividido en dos secciones, "Los estilos históricos," comprendiendo todo el material de las ediciones anteriores, y "Los estilos ahistóricos," donde quedaba incorporada la arquitectura india, china, japonesa, centroamericana y sarracena. El "Árbol de la Arquitectura" posee un tronco sólido y erguido, con inscripciones que designan los estilos europeos y del cual emergen ramas que sostienen varias localidades geográficas o entidades culturales. Los estilos ahistóricos, que a diferencia de los demás son exhibidos sin fechar, están soportados por el tronco "Occidental" sin que exista espacio alguno para que otros crezcan más allá del siglo VII EC. La arquitectura europea es soporte visible de los estilos ahistóricos. Agrupados conjuntamente, estos últimos son meras adiciones decorativas, que suplementan la historia de la arquitectura propiamente dicha."[3]

Ahistórico. Que está al margen de la historia o del fluir del tiempo.

En este contexto conviene señalar que la lectura que Nalbantoglu hace sobre el aporte de Fletcher es ideológicamente selectiva: al refierse a la arquitectura de culturas "ahistóricas," ella guarda silencio ante los legados egipcio y asirio, que en el Árbol de la Arquitectura van acompañados por sus respectivas fechas. Incorrecta es la idea de que en el esquema de Fletcher no existe espacio para que las culturas "ahistóricas" puedan crecer más allá del siglo VII EC. Al contrario, la presencia de la inscripción "7TH CENT." bajo la arquitectura sarracena da a entender que no se trata de una expresión cultural ahistórica. Es más, el Árbol de la 16a edición de la obra sitúa a la mencionada arquitectura "FROM 7TH CENT.," es decir, no hasta el siglo VII EC., sino -contrariamente- a partir de ese siglo, sugiriendo así que la arquitectura islámica tuvo sus inicios por ese entonces (idea por cierto históricamente correcta). Dejando de lado ahora las supuestas culturas ahistóricas, el real aporte de Fletcher es el "tronco sólido y erguido" que sirve como eje para comprender el desarrollo de los estilos europeos, aunque cuestionable sea el que el autor haya colocado la arquitectura egipcia al margen de tal desarrollo, ya que es precisamente en ella donde reside el origen de buena parte de la arquitectura de Occidente.

Nalbantoglu tiene razón al notar que en el Árbol de Fletcher la arquitectura occidental funciona como eje y soporte de todos los estilos arquitectónicos, en tanto que los así-llamados estilos ahistóricos quedan relegados en dicho esquema a una condicion marginal y estéril.

Con todo, Nalbantoglu percibe una concepción colonialista de la historia de la arquitectura con ojos post-colonialistas. Y para entender el legado de Fletcher uno debe ponerse anteojos adecuados a la visión de la sociedad humana que prevalecía en Occidente a fines del siglo XIX y que era abiertamente colonialista y eurocéntrica. No cuesta darse cuenta que a esa visión responde Fletcher y como perrito de Pavlov. Además, es a partir de ese aspecto en particular que surge la razón de ser sustentando teóricamente al Árbol de la Arquitectura y que es extra-pictórica. Según Fletcher, Occidente siempre otorgó gran importancia a los sistemas constructivos, éstos sirviendo como base fundamental para el ulterior embellecimiento de los edificios. Dichos sistemas oportunamente dieron lugar al desarrollo del estilo y la evolución de la arquitectura. Mas ello no ocurrió en el caso de las culturas "ahistóricas," las cuales pusieron el acento en la ornamentación del edificio, condición que a la larga las privó de poder evolucionar o ejercer cualquier posible influencia sobre la Arquitectura Occidental.[4]

Considerando lo expresado, una lectura apta del Árbol de la Arquitectura probablemente deba abordar al tronco como eje fundamental del asunto que desde el inicio Fletcher se propuso tratar: el origen y la evolución de la arquitectura europea. Es en este sentido que su esquema puede ser un estímulo apto para pensar, debatir y reevaluar nuestra apreciación de la historia de la arquitectura. En otras palabras, el Árbol de la Arquitectura no sólo ilustra el origen y desarrollo de la arquitectura europea, sino que también nos enseña acerca del occidentocentrismo propio de Fletcher en tanto que escribía los argumentos que sustentan su hoy bien conocida historia.

– Investigación, selección, texto y traducciones: Arq. Mariano Akerman


Notas
1. “… display clearly the characteristic features of the architecture of each country by comparing the buildings of each period and by giving due prominence to the influences – geographical, geological, climatic, religious, social and historical which have contributed to the formation of particular styles, and which hitherto have not been emphasised systematically in presenting the story of architectural development. The Tree of architecture will help the reader to realise the importance of these influences and the gradual evolution of the various styles.” [+]
2. The Tree of Architecture, julio de 2015 [+].
3. "Until the fourth edition of 1901, A History of Architecture had been a relatively modest survey of European styles. The fourth edition, however, appeared with an important difference: this time the book was divided into two sections, "The Historical Styles", which covered all the material from earlier editions, and "The Non-Historical Styles", which included Indian, Chinese, Japanese, Central American, and Saracenic architecture. / The "Tree of Architecture" has a very solid upright trunk that is inscribed with the names of European styles and that branches out to hold various cultural / geographical locations. The nonhistorical styles, which unlike others remain undated, are supported by the "Western" trunk of the tree with no room to grow beyond the seventh-century mark. European architecture is the visible support for nonhistorical styles. Nonhistorical styles, grouped together, are decorative additions, they supplement the proper history of architecture that is based on the logic of construction" (Gülsüm Baydar Nalbantoglu, "Toward postcolonial openings: rereading Sir Banister Fletcher's History of Architecture," Assemblage 35, 1998, pp. 6-17).
4. "The idea of this book was to study the different styles, structure and ornamentation in architecture but mainly focused and documented buildings of the Europe. It was later in the first edition (1896-1901) that the buildings and its styles were chronologically classified and focused only in Europe. Structure and ornamentation were divided in terms of classifying the architecture and reason was given the prime importance. The front page of the book had the ‘Tree of Architecture’ where different styles and periods of the European Architecture were explained. [...] It was clearly seen the importance that was given for European architecture and how other styles around the world were ignored due to its ornamentation. ‘For in the east the decorative scheme seems generally to have out weighted all other consideration and in this would appear to lay the essential difference Historical and Non-Historical Architecture. Those other style – Indian, Chinese, Japanese, Central American and Saracenic architecture, which remained detached from Western Architecture and exerted little influence on it.’ These were given as introduction in the IVth edition, 1904. This clearly explains in the initial few editions, the book revolved around the different European styles and other types of architecture which didn’t fit in these styles were concluded irrelevant and not documented."[+]





á é í ó ú ñ

23.1.21

AK 018 210123


Vêtements des officiants | Vestimenta y atuendo oficiantes

Jacob Meyer (1739-1830). Grand rabbin de Strasbourg [+]
Rabbins

Napoléon le grand rétablit le culte des Israélites le 30 mai 1806. Graveur: Louis François Couché [+] - Consistoire central israélite de France [+]

Joseph David Sintzheim (1745–1812). Grand rabbin de Strasbourg [+]. Musée d'art et d'histoire du Judaïsme, Paris

Arnaud Aron (1807-1890). Grand rabbin de Strasbourg [+]

Moïse Nordmann, 1809-1884. Rabbin de Hégenheim, Bâle, Berne, Avenches et la Chaux-de-Fonds [+]

Lazare Isidor (1813-1888). Grand rabbin de France [+]

Moïse Schuhl (1845-1911). Grand rabbin. Photo, c. 1890 [+]

Hazan Henry Isaac. Ministre officiant, Alsace [+]

Zadoc Kahn (1839-1905). Grand rabbin de France [+]

Hazan Salomon Binn, 1er ministre-officiant, Temple Consistorial de Metz [+]

Mulhouse, 1930

Hazan Kirsch, Metz


Vêtements

Soutane [+] - Túnica [+] | Sotana [+]. Pas de caftan [+]



Grand rabbin, 1900 [+]

Objetos de uso ritual. Manto de oraciones rituales, solideo, filacterias (hebr. talit, kipa, tefilim; durante el oficio)

Vestimenta e indumentaria. (A) Sotana negra de mangas largas, abotonada al frente, con o sin cinto ancho (tipo faja); (B) Cuello blanco a dos bandas (fr. rabat); (C) birreta (durante el oficio). Asimismo: (D-E) Manto negro largo y sombrero de teja o ala ancha (generalmente no en el templo)


Antecedentes y referentes religiosos y seculares

Costume traditionnel

Caftan [+]

Costume ecclésiastique [+]

Prêtre français à la fin du XIXe siècle, en soutane et rabat noir. Ecclésiastique, vers 1880. Photographie prise à Auxerre chez Brisson. Il porte un rabat à la française. [+]

Barrette [+] - Birreta [+]. Bonete cuadrangular usado por los clérigos, que suele tener en la parte superior una borla del mismo color de la tela.

religious attire. sotana con cinto y solideo

Soutane romaine sans ceinture [+]

sotana y sombrero de teja

La sotana es una vestimenta usada por sacerdotes. Es una pieza de tela, por lo general negra, que llega hasta los pies. Por la parte de las piernas es similar a una túnica, pero unida a la parte del torso, formando una pieza única. Suele tener botones por la parte delantera y al centro, a veces lleva un cinto o lazo a la cintura.

La túnica es una prenda de vestir amplia y larga, con mangas, que cubre desde el cuello hasta las piernas. Es propia de las vestiduras antiguas. También se denominaba túnica a una ropa interior o camisa sin mangas o con mangas cortas. La túnica era generalmente tejida y de una sola pieza, sin costuras (no cosida o inconsútil).

La túnica de José, por Velázquez, 1630

tunic

Costume courtisane seculaire et religieuse

Jabot. Le jabot est un ornement de dentelle ou de mousseline qui s'attache après la chemise au plastron (devant la poitrine) ou qui fait partie du col de la chemise. Son nom provient du jabot, une poche formée par un renflement de l'œsophage chez certains oiseaux. [+] | Levita [+]

Costume seculaire - advocats et magistrats

advocat

Rabat. Le rabat est une double pièce de tissu, généralement amidonnée et de couleur blanche, placée sous le col, qui descend sur le devant du vêtement.[+] Col à rabat : col à double pièce de tissu blanc tombant sur le devant. Le col est le bord supérieur d'un vêtement, souvent une chemise, qui se rabat sur le cou. = El cuello es el borde superior de una prenda, a menudo una camisa, que se dobla sobre el cuello. Cuello a dos bandas. It. facciole; Fr. rabat; All. Beffchen [+]; Ang. Bands [+]

lawyer

19.1.21

AK 017 210119


Strasbourg, Musée alsacien, salle juive, objets de culte, Judaïsme
Estrella de David. Musée Alsacien, Strasbourg. Revue alsacienne illustrée [+]
Mizraj impreso en Wissembourg. Musée Alsacien, Strasbourg
Deiterim. Musée Alsacien, Strasbourg. Revue alsacienne illustrée [+]
Salle Juive, Musée Alsacien, Strasbourg, c. 1920 [+]
Janukia. Musée Alsacien, Strasbourg. Revue alsacienne illustrée. Bibliothèque nationale et universitaire de Strasbourg, NIM13905 [+]

JUDAÏCA - Musée Alsacien Une mémoire du judaïsme en Alsace. Une collection unique, témoignage de communautés rurales et anciennes, intégrée dès les tout débuts du musée. Le Musée Alsacien possède l’une des collections de judaïca les plus importantes d’Europe, en particulier grâce au lien particulier établi dès 1907 avec la Société d’histoire des Israélites d’Alsace et de Lorraine(SHIAL). Cette société, créée par le rabbin Moïse Ginsburger en 1905, a pour but initial de collecter et préserver des documents et objets se rapportant à l’histoire des Juifs de la région, pour qu’ils demeurent en Alsace plutôt que d’être envoyés à Berlin, capitale de l’Empire allemand dont l’Alsace fait alors partie. En 1907, la SHIAL est sollicitée par les fondateurs du Musée Alsacien pour créer une collection de judaïca destinées à intégrer l’établissement nouvellement ouvert au public. La Société collecte et dépose ainsi des objets, représentant aujourd’hui près de 400 items, additionnés à des acquisitions propres du musée. Ce partenariat plus que centenaire atteste que dès l’origine, le projet de rendre compte de l’identité alsacienne intègre pleinement les communautés juives. Cette démarche s’est poursuivie tout au long de l’histoire du Musée Alsacien : acquisitions, publications mais aussi présentations. Ainsi, les judaïca ne sont pas cantonnées à la section "religions et croyances", mais sont intégrées, en regard des autres religions concordataires, à la présentation des différents âges de la vie et aux expositions temporaires. La donation de la Genizah de Dambach-la-Ville a enrichi numériquement (900 objets) mais aussi scientifiquement le Musée Alsacien, qui possède à présent l’une des collections de mappot les plus importantes au monde, dont plusieurs du 17e siècle. Cet ensemble exceptionnel est dévoilé au public lors de l’exposition "Héritage inespéré", en octobre 2016. [+]

Fragmento de mappah. Musée Alsacien, Strasbourg [+]

LES RITES DE LA NAISSANCE Du berceau à la tombe - Rites de naissance et médecine populaire - Freddy Raphaël 1
Hol Kreisch - Grand Rabbin Max Warschawski 2
Holle Krasch - Rabbin Moïse Ginsburger 3
La Holle Kreish - מאמר בעברית - Daniel Warschawski 4
La mappa - Rabbin Daniel Gottlieb 5
Mappoth d'Alsace - Robert Weyl et Martine Weyl 6
Le Wimpel ou la couche qui sert à enrouler le Sefer-Torah- Daniel Warschawski 7
Les rites de la naissance - Malou Schneider 8
Les Mohelbücher - Avraham Malthête 9
Le Mohelbuch d'Aron Lévy d'Epinal - Avraham Malthête 10